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I N T R O D
U C C I O N
La instrucción de los estudiantes en el
salón de clases (sobre todo de los estudiantes que necesitan
ayudas específicas adicionales), así como la educación
y\o formación de los hijos en el hogar requiere de los
maestros y los padres, ahora màs que en otras épocas,
una diversificación de habilidades. Las razones para la
anterior afirmación son: la tecnología cada vez
màs compleja, la conciencia de problemas educativos que
requieren atención especializada, los cambios de valores,
la sociedad y la convivencia cada vez más compleja, y que
hoy día tenemos nociones más adecuadas sobre el
proceso de aprendizaje, tanto académico como social.
Estos descubrimientos tienen importantes implicaciones
para la disciplina y manejo en el hogar asi como en el salón
de clases, para el grupo en su totalidad, como de los individuos
que lo forman. Frecuentemente los maestros enfrentan problemas
causados por niños cuya conducta interrumpe el órden
de la clase. Los niños que molestan a sus compañeros,
los que demandan atención, los que son distraidos o "incontrolables",
se encuentran en realidad en todo salón de clase. En el
hogar los hijos a menudo se comportan de manera que pasan por
alto las normas establecidas, no cooperan en las tareas diarias,
los hermanos pelean, los niños tienen "berrinches", los
adolescentes mienten o presentan actitudes desafiantes, etc. No
se puede negar que a menudo se requiere la intervención
de un especialista, por lo general el psicólogo. Sin embargo,
los maestros, padres, personas que tienen niños a su cargo,
así como otros profesionales pueden cambiar o alterar positivamente
la conducta de los niños y jóvenes haciendo un uso
metódico de los conceptos para una Disciplina Asertiva
y de los principios de la Modificación Conductual.
La mayoría de las conductas se aprenden
a través del ambiente en que se encuentran las personas.
Mientras estas se encuentran ya sea en el hogar o el salón
de clases, pueden estar adquiriendo muchas formas de comportamientos
adecuados e inadecuados. En cualquier caso, ambos clases de ambiente
se prestan a que los niños y jóvenes puedan aprender
mayormente conductas adecuadas y superar las inadecuadas.
Así como el aprendizaje y comportamientos de
los niños o jóvenes está influenciado por el
ambiente, la conducta de los padres y los maestros está
influenciada, a su vez por las reacciones de los hijos y\o los estudiantes.
Esto anterior no debe perderse de vista, ya que la conducta y actitudes
de los padres, maestros o encargados es un factor muy relevante
en cuanto a influenciar el comportamiento de las personas a su cargo,
por consiguiente deben aprender a mantener un adecuado auto-control
conductual y emocional, además de conocer métodos
científicos de manejo de la conducta para ser más
efectivos en su papel disciplinario y de agentes para la modificación
conductual, y en el caso de los maestros por su papel adicional
como educadores.
La modificación conductual y las técnicas
que tienen su base en estos principios psicológicos han captado
el interés de muchos profesionales en el campo de la psicología,educación,
trabajo social, consejería y por supuesto los padres y público
en general. Es claro que la modificación conductual se ha
ido extendiendo progresivamente, no solamente en el estudio clínico
de la conducta, sino también a las situaciones escolares,
familiares y de desarrollo personal.
Los conocimientos expuestos en este articuloo es el
fruto de la preparación académica del autor, su experiencia
como profesor de estudios postgraduados y subgraduados en psicología,
la experiencia como consultor y terapéuta del sistema educativo
de Puerto Rico, la experiencia en el servicio de consulta profesional
privada, el impartir talleres sobre el tema en programas de educación
continuada para maestros, y al impartir talleres sobre el tema a
padres, profesionales de diferentes áreas, y al público
en general.
El artículo está dedicado al desarrollo
y exposición de una estructura filosófica disciplinaria
que aclara el significado de la disciplina como un Proceso Educativo-Formativo
y de lograr auto-control, opuesto a la creencia popular de que el
significado de la disciplina es casi exclusivamente el de castigar
a las personas y\o que la aplicación de un sistema disciplinario
es solamente para los individuos que no se comportan apropiadamente
(lógicamente esta premisa última es bajo la visión
de la disciplina como castigo).
En otro artículo se expondrán diversos
de los aspectos teóricos, técnicos, y metodológicos
de la modificación conductual.
Los conceptos expuestos sobre la disciplina transmiten
la noción de que todas las personas vivimos en un sistema
disciplinario (siguiendo normas de diferentes áreas de nuestro
desenvolvimiento diario. Pués básicamente el concepto
de la "disciplina" se refiere al cumplimiento de normas de conducta
en situaciones específicas), y que no es algo únicamente
necesario para aquellos que se comportan inapropiadamente (como
si fuera un castigo), aunque si pueden haber personas que necesiten
mayor ayuda para poder comportarse de acuerdo a los requerimientos
y expectativas de su medio ambiente escolar, familiar, social, etc.
ELEMENTOS BASICOS PARA EL DESARROLLO DE UN SISTEMA
DISCIPLINARIO
A. Significado de la disciplina
¡Disciplina!. Un asunto que vivimos día a día (sobre
todo los padres y maestros). Sin embargo, pocas áreas de
trabajo con niños y\o jóvenes despierta tanta controversia
y consejos diferentes. Es una realidad el que los maestros, padres,
y cualquiera otra persona que por cualquier circunstancia tuviése
que trabajar con estas poblaciones tengan que hacerse en diversos
momentos las siguientes preguntas:
- ¿Cómo puedo cambiar la conducta de este niño o
de este jóven?.
- ¿Cómo puedo cambiar la conducta de este grupo de niños
o jóvenes?.
- ¿Debo castigar esta conducta (pegar, regañar, deprivar?).
- ¿Debo discutir o razonar esta conducta?.
- ¿Debo ignorar esta conducta?.
Y para mayor frustración y sensación de confusión
cuando por fin decidimos lo que vamos a hacer nos preguntamos: ¿Dañarà
o lastimará este método, estrategia o técnica
de manejo y disciplina al niño o jóven? Estas son
inquietudes de natural ocurrencia sobre el manejo y disciplina del
niño y jóvenes en cualquier lugar, y especialmente
en el hogar y salón de clases.
Por último, inclusive no sabemos que consejo seguir de un
campo donde hasta diversos expertos parece que tienen algunos desacuerdos.
Sin embargo, mucha de la ambiguedad proviene de los cambios socio-generacionales,
cambios de valores, y cambios sobre como manejar la autoridad parental
o del maestro (y cualquier otra persona que trabaje con niños
o jóvenes).
*Antes de seguir adelante realice el siguiente ejercicio:
En una hoja de papel escriba una palabra (la primera que venga
a su "mente") que usted asocie con "disciplina".
Probablemente, por aprendizaje cultural, su respuesta encajará
en lo que se expone en la siguiente sección.
B. Definición de disciplina
Muchas personas al confrontarse con esta palabra piensan sobre
todo en sus significados, connotaciones, y asociaciones màs
negativas tales como:
"Estricto" "Pegar"
"Rigidez" "Firmeza"
(con significado negativo)
"Dureza" "Forzar".
"Severidad" "Castigar"
¿Escribió ud. alguna de estas?. Si es así, se encuentra
igual que muchas personas, considerando que la disciplina prácticamente
se encuentra relacionada con los aspectos más ásperos
que se le asocian; puesto que eso es lo que nos han enseñado
y porque es el mensaje social más utilizado para hacer
referencia a la disciplina.
El diccionario Internacional Webster nos dá
varias definiciones, entre las cuales se hallan:
-
"Entrenamiento o experiencia que corrige,
moldea, fortalece o perfecciona".
-
"Castigo. Como un: castigo auto-infligido
como mortificación o impuesto como una penitencia o
penalización".
-
"Control obtenido por medio de imponer obediencia
de mando (por ejemplo, como en el ejercito que se debe obedecer
a una persona con rango superior, y lo cual puede estar bien
en esa circunstancia)".
-
"Un sistema de reglas que afectan la conducta
o acción".
Desde el punto de vista de la modificación conductual,
la disciplina puede definirse como:
"EL ACTO DE CAMBIAR LA CONDUCTA DE UNA PERSONA (UN ESTUDIANTE,
UN HIJO), DE FORMA QUE ACTUE EN UNA MANERA MAS RESPONSABLE Y APROPIADA
CONFORME A LAS NORMAS (que logre auto-control)".
Como un dato muy interesante la palabra "EDUCACION" es mencionada
por el diccionario Webster como un sinónimo del concepto
de la disciplina. Es decir, cuantas personas o cuantos de nosotros
pensamos en "educar" o "enseñar" cuando se menciona la palabra
disciplina.
Probablemente nosotros querramos que nuestro método disciplinario
particular encaje en la primera definición que dá
el diccionario: "entrenamiento que fortalece" (ya que es
probable no deseemos simplemente castigar, ni estemos bajo una estructura
de tipo ejercito) para lograr cambiar la conducta de la persona
y que pueda actuar más responsable y apropiadamente. Sin
embargo muy frecuentemente tratamos de lograr esta meta por medio
de métodos que encajan principalmente en el segundo o tercer
significado de la disciplina: castigo o control por la fuerza y/o
por imposición.
La palabra disciplina en su origen proviene de "discipulo", un
seguidor de un "maestro". Nadie consideraría a un discipulo
siguiendo a su maestro por temor del castigo, sino por convicción
personal interna. Como padres, maestros, o personas que tenemos
niños y jóvenes a su cargo, de seguro preferiremos
que ellos sigan o cumplan con las reglas disciplinarias porque creen
en ellas, en vez de hacerlo porque tienen miedo de las represalias.
Cada vez que un niño o un jóven cree en una regla
o norma, es más fàcil para él disciplinarse
a sí mismo.
Como mencionara en la sección de Introducción, la
palabra o el concepto sobre la "disciplina" según
la visión que el autor del libro desea presentar, en ningún
momento tiene la connotación de castigo por el castigo
(que es la idea generalmente difundida que se tiene sobre la disciplina),
ya que en próximo escrito se expondrá el uso de algunas
técnicas de modificación conductual que conllevan
el uso de eventos y versiones modificadas de castigo "positivo"
con el propósito definido de ayudar al cambio conductual
en el sentido formativo-educativo (y naturalmente se expondrán
un sinnúmero de técnicas o métodos conductuales
sin uso de "castigo"). Claramente, trato de transmitir que
es precisamente por esa noción errónea, que se ha
distorcionado la definición y aplicación de los métodos
disciplinarios y que conforme a los conceptos expuestos, la misma
debe ser considerada en todo momento, nuevamente, como un proceso
educativo-formativo del individuo para que pueda lograr un adecuado
auto-control y seguir normas de comportamiento apropiado para su
propio beneficio y de quienes le rodean en el medio social en que
se desenvuelva.
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Por consiguiente:
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LA META BASICA DE LA DISCIPLINA
ES LOGRAR AUTO-DISCIPLINA Y/O
AUTO-CONTROL CONDUCTUAL
Y EMOCIONAL.
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Las normas y/o el sistema disciplinario que es aceptado racional
y emocionalmente, trabajan o llevan psicológicamente al auto-control
o la auto-disciplina de manera que el individuo puede por sí
mismo comportarse como una persona "madura" según la etapa
de desarrollo y limitaciones que tiene en su crecimiento. Las personas
aprenden en específico a guiar su propia conducta, a tomas
decisiones apropiadas, a razonar sobre sus elecciones y sus consecuencias,
etc. De manera que los niños y jóvenes escojen los
comportamientos apropiados cuando los adultos no están presentes.
Luego, otro efecto importante de la disciplina adecuada es que produce
un nivel positivo de auto-estima.
Por consiguiente, el secreto de una disciplina constructiva se
encuentra en:
- Que lleve a la auto-disciplina.
- Que fomente un nivel satisfactorio de auto-estima, y que no
la menoscabe.
Para lograr la meta de la disciplina, son muy importantes:
1. El estilo de autoridad.
El cual lo desarrollaremos a través de la comunicación
y Disciplina Asertiva.
Los adultos estàn en posición de gran autoridad sobre
los niños y jóvenes (aunque a menudo esto parece ser
pasado por alto según veremos más adelante), y prácticamente
son libres de ejercer esta autoridad utilizando cualquier estilo
de relación y comunicación que escojan. En un extremo,
es posible ser muy tímidos, mientras que en el otro extremo
es posible ser muy agresivos. Seguro, ninguno de los extremos es
totalmente efectivo. En el marco o contexto de hacer uso aplicado
de los métodos y técnicas de la Modificación
Conductual con niños y jóvenes, un estilo que representa
un punto medio entre esos dos extremos es necesario. Este punto
medio se conoce como La Comunicación y Conducta Asertiva
y es una destreza de comunicación e interacción que
es conveniente pulir leyendo algunos materiales al respecto para
conocer más a fondo de que se trata.
Para aplicar exitosamente los métodos que se presentan,
un estilo de relación y comunicación asertivo es particularmente
importante. El éxito es lógicamente dependiente del
que podamos establecer en forma clara y directa las reglas y que
estas sean seguidas por la administración firme y consistente
de las consecuencias. Si las reglas son establecidas tímidamente
o como si nos disculparamos, la probabilidad de que sean ignoradas
o violadas aumenta, mientras que la probabilidad de éxito
con el manejo conductual disminuye. Si aplicamos estos principios
en una manera agresiva, los derechos y responsabilidades de los
niños o jóvenes serán pasados por alto, y naturalmente
el manejo conductual también disminuirá en su éxito.
Por consiguiente, un pre-rrequisito para en manejo éxitoso
de los programas de disciplina y en promover un manejo conductual
apropiado es la disposición y destreza para para hacernos
cargo de los niños o jóvenes en forma asertiva (nuevamente,
sería muy recomendable que pudiésemos leer algún
libro sobre Comunicación Asertiva).
Los siguientes libros sobre asertividad pueden ser de gran utilidad:
- Aguilar, E. (1987). Asertividad. México, Editorial
Pax.
- Fensterheim, H., y Baer, J.L. (1983). No diga Si cuando
quiera decir No. Barcelona, Ediciones Grijalbo.
- Navas-Robleto, J. (1985). Asertividad (en: Como tomar
Decisiones y Solucionar Problemas Racionalmente). San Juan,
Puerto Rico,
Publicación de Autor.
- Paris, C., y Casey, B. (1982). Proyecto Usted: Un Manual
de Entrenamiento Afirmativo Racional (Traducción
al Español por José J. Navas R., Ph.D.). San Juan,
Puerto Rico.
- Phelps, S., y Austin, N. (1990). La mujer Asertiva.
Argentina, JavierVergara Editor.
Otra manera de referirnos a lo dicho sobre el estilo de autoridad
al disciplinar sería presentando brevemente los estílos
de personalidad y conducta que comúnmente se utilizan al
ejercer el manejo disciplinario:
- Poco amable y firme. Quién ejerce la disciplina impresionará
como una persona agresiva, aunque no sea su intención.
- Amable pero no firme. Quién ejerce la disciplina
lucirá tímido(a) e incapáz de hacer valer
su criterio disciplinario, aunque trate apropiadamente a las
personas.
- Sin amabilidad y sin firmeza. Es la más inadecuada
de las combinaciones, la persona impresionará agresiva
e incapáz de llevar a cabo la disciplina.
- Amable pero firme. Es la mejor combinación para ejercer
la disciplina y\o programas de cambio conductual. La persona
tiene buen trato hacia los participantes, tiene sentido y
actitud humanitaria al implementar los conceptos y técnicas,
y puede hacer valer su criterio disciplinario y actuar con
consistencia.
El control y\o manejo firme NO es inhumano. Correctamente aplicado
y mantenido (combinado con una forma de relación respetuosa
y de tratar de entender a la otra persona) es humano y liberador,
permitiendo al individuo una oportunidad óptima para desarrollarse.
Este es el mensaje fundamental de la disciplina asertiva.
2. Los métodos disciplinarios.
Los cuales los desarrollaremos a través de la Modificación
Conductual
(esto se expondrá en otro artículo).
3. Características de una disciplina adecuada ("positiva"
y
asertiva) y guías básicas para
implementarla a través del
manejo conductual en el salón de clases.
La conducta apropiada es algo que resulta de un proceso aprendizaje;
no nace con las personas de manera natural. Disciplina significa
aprendizaje, y es el medio por el cual los padres, maestros,
y cualquier otra persona pueden conseguir que los niños y
jóvenes aprendan a comportarse bien o apropiadamente. De
ahí que resulte importante el identicar aquellas características
que distinguen la disciplina adecuada de la no adecuada.
Una disciplina apropiada:
- TIENE REGLAS ESPECIFICAS, CLARAS Y CONCRETA
Las reglas claras para comportarse facilitan la vida cotidiana.
A los niños (y jóvenes) se les debe eneseñar
a seguir ciertas reglas básicas para que puedan vivir con
otras personas sin mayores problemas, y puedan: compartir, mostrar
amabilidad, responsabilidad, buenos modales, limpieza, etc. Las
reglas también ayudan a los niños y jóvenes
a tener presente y recordar lo que se espera de ellos.
En cuanto a los padres y maestros, las reglas proveen una forma
apropiada de lidiar con los conflictos (y las luchas de poder que
a veces le acompañan) asi como a prevenir su ocurrencia.
En esto anterior es importante la calidad de las reglas que establecemos.
Al establecer reglas de manera apropiada podemos saber cuàndo
recompensar, cuándo es mejor ignorar o cuando es lo mejor
"castigar". Las reglas nos orientan para ser consistentes en el
manejo y disciplina; asi como el entrenamiento de las personas a
nuestro cargo.
¿Qué es una regla?
Cualquier requerimiento que hacemos a un niño o un jóven
es una regla. Cualquier tarea que deban ejecutar es una regla. Cualquier
decisión sobre lo que pueden o no pueden tener, lo que pueden
o no pueden hacer--cualquiera de esas decisiones es una regla.
Específicamente, entonces, las reglas son decisiones que
gobiernan o regulan cosas tales como:
- Movimiento (ej, no correr en la casa o en el salón
de clases).
- Pertenencias (ej, artículos personales de deporte pueden
traerse a la escuela los viernes).
- Responsabilidades (ej, arreglar su cuarto cada quince días).
- Relaciones (ej, las dificultades entre hermanos o compañeros
de clases deben ser resueltas sin golpearse).
- Hábitos de convivencia (ej, ver la T.V. hasta las 9:00
p.m., después de esa hora lo harán los adultos).
A muchos padres y maestros les disgusta establecer reglas, e inclusive
pueden llegar a sentirse culpables cuando consideran deben requerir
algo de los niños o jóvenes que pueda ser incómodo
o desagradable para ellos. No están conscientes de que la
aplicación o el hacer valer las reglas consistentemente hace
al mundo más seguro y más cómodo; sobre todo
para los niños.
Los padres y maestros en variadas ocasiones disfrazan las reglas
para aliviar su culpa o malestar. Suelen decir "¿Antonio quieres
callarte?" o "¿Marcela no puedes dejar de molestar a tu hermano?".
Si la ùnica respuesta aceptable a esas preguntas es "Si",
es una regla--sin importar la forma en que se haya establecido.
Sería mucho menos confuso para la niña si el padre
o madre le dijera "Marcela quiero que dejes de molestar a tu hermano"
o que la maestra dijera "Antonio quiero que dejes de hablar en este
momento".
Clases de reglas
Algunas reglas son de "largo plazo". Ellas deben ser aplicadas
o hechas valer una y otra vez por períodos largos de tiempo.
Esas reglas usualmente gobiernan ciertas rutinas familiares o ejecución
de tareas. En la escuela se pueden referir a comportamientos que
se espera de los estudiantes durante el año escolar. Algunos
ejemplos son los siguientes:
- Marcos debe lavar los platos usados en la cena los lunes y
los miércoles.
- Todos los estudiantes en el salón de clases deben guardar
silencio cuando la(el) maestra(o) se ausenta.
- Todos deben lavarse las manos antes de comer.
- Prohibido darse de golpes en el salón de clases.
Las reglas de "corto plazo", o mandatos, son menos facilmente
reconocidas como reglas. Estas son decisiones espontáneas
de los padres y maestros en particular para situaciones específicas.
Ellas sin embargo requieren el que se hagan valer consistentemente
igual que las reglas de largo plazo. Sin embargo, son frecuentemente
más difíciles de hacer valer porque no han sido cuidadosamente
planificadas, y a veces podrían ser prácticamente
imposibles de hacer valer. Algunos ejemplos son:
- "¡Guarden silencio!".
- "Cambiate la camisa antes de salir".
- "Entren a la casa ahora".
- "Devuelve a Raúl sus cuadernos".
- "Guarda tu bicicleta".
- "Hagan su tarea de español".
Algunas directrices para elaborar y usar reglas:
- En la medida en que sea posible, las reglas deberán ser
breves,
estipularse positivamente y ser fáciles de recordar.
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Ejemplos Correctos
Lavarse las manos antes
de comer.
Terminar la tarea antes
de ir al recreo.
Levantar la mano para
preguntar.
Bañarse antes de ver
la T.V.
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Ejemplos Erróneos
No podrán comer hasta que
no se laven las manos.
No hay posibilidad de
salir a jugar mientras
no hagan la tarea.
Si se desea hacer
alguna pregunta educadamente
se deberá levantar la mano
en primer lugar.
Para poder ver la T.V.
hay que cumplir ante todo
con los requisitos de
limpieza básicos.
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2. La regla deberá ser clara para usted, el niño
y\o el jóven.
No se debe asumir que un grupo de palabras hacen a una regla clara
y evidente para las partes envueltas. Las reglas que no son claramente
entendibles para las partes llevan a conflictos. El niño
o jóven puede creer que ha cumplido con la regla pero el
adulto puede estar en desacuerdo. Por ejemplo, "Amalia debe esta
lista para la escuela antes de desayunar". ¿Que queremos decir por
"lista"?. ¿Cómo sabe Amalia cuando esta "lista" para desayunar?.
¿Acaso quiere decir tener las tareas listas?, ¿Tener el cabello
peinado? o ¿Llevar en su mochila todos los libros y cuadernos?.
Vemos que las reglas no son claras cuando le faltan esos detalles.
La tercera directriz nos ayuda y se combina con esta anterior.
3. Las reglas deberán estipularse de tal modo que se
puedan hacer cumplir con facilidad.
Sub-reglas:
3A. Deberá ser fácil saber si la regla
se cumplió o no.
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Ejemplos Correctos
Debes lavarte las manos y la cara,
peinarte y vestirte con la ropa
limpia antes de ir a la escuela.
Deben traer lápiz, borrador,
y el libro de lectura para tomar
la prueba de español los lunes.
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Ejemplos Erróneos
Debes tener un aspecto
decente para ir a la
escuela
Deben venir muy bien
preparados para poder
tomar la prueba de
español los lunes.
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3B. Las consecuencias de cumplir la
regla deberán aplicarse
fàcilmente
y tener un valor de recompensa
y/o reforzamiento conocido.
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Ejemplos Correctos
Si haces bien tu tarea, podrás
salir a jugar con tus amigos.
Cuando te hayas sentado, podrás
usar tu cuaderno de dibujo.
Si cumples en no usar el
teléfono de 8 a 9 p.m durante
la semana, podrá salir en el
auto el sábado.
Si regresas a casa a tiempo,
podrás salir otra noche.
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Ejemplos Erróneos
Si haces bien tu tarea,
podrás salir a jugar con
tus amigos un día de
estos.
Cuando te hayas sentado,
quizás te dé la oportunidad
de usar tu cuaderno
de dibujo.
Si cumples en no usar el
teléfono de 8 a 9 p.m.
durante la semana, podrás
salir en el auto algún fin
de semana próximo.
Si no regresas a casa a tiempo,
te quedaras sin salir en las
siguientes semanas.
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3C. Las consecuencias por no cumplir
con la regla deberán
poder
aplicarse con facilidad
y tener
posibilidades de que sean
efectivas.
En los ejemplos"correctos"que se han presentado, el no cumplimiento
de las reglas conduce a perder una recompensa o reforzador. A veces
también es posible sancionar reglas con una consecuencia
de castigo ligera.
Ejemplo: Si dejas tu ropa tirada, tendrás que
recojerla.
A partir de los ejemplos y lo dicho anteriormente, podemos extraer
una especie de regla general: Que si se hacen tiraderos de algo,
se ensucia algo, se olvida hacer algo, si se hace una cosa mal,
etc, tendrá que corregirse antes de hacer alguna otra cosa.
Ejemplos:
- Si tiras la comida, tomarás el paño para limpiar.
- Si escribes en el pupitre, deberás limpiarlo.
- Si olvidas cerrar la puerta, tendrás que regresar y
cerrarla.
- Si no sacas la basura antes de acostarte, tendrás que
levantarte y sacarla.
- Si dejan los juguetes en la sala, deberán regresarlos
a su cuarto.
- Si rompen los forros de sus libros, deberán forrarlos
nuevamente.
- Si discuten durante el recreo, deberàn volver al salón
de clases.
- Si ensucias la ropa de la próxima semana, deberás
lavarla.
4. Las reglas deberán especificar una conducta y
una consecuencia.
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Ejemplos Correctos
Limpia tu cuarto el sábado
antes de salir a jugar.
Si eres puntual en entregar
tus tareas, te permitiré
dibujar 15 minutos.
Cuando todos estén tranquilos
papá servirá el postre.
Tienen que sentarse tranquilos,
callados, sin discutir ni
golpearse, para poder ver la T.V.
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Ejemplos Erróneos
Limpia tu habitación
todos los sábados.
Debes traer las tareas
sin falta.
Deben ser buenos niños
para comer.
Para poder ver la T.V.
deben comportarse como
buenos hermanos.
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Cuando las reglas establecen los detalles de lo que debe hacerse,
el niño o el jóven no pueden dar excusas por no hacer
en forma completa lo que se requiere según lo establece la
regla. Además usted sabe claramente si lo hizo o no. Las
reglas vagas no pueden cumplirse y tampoco saber si se han realizado
o no en forma completa. De manera que lo mejor es que seamos específicos
respecto de lo que debe hacerse.
5. Asegurese de que usted, de ser necesario, pueda enseñar
la regla.
Hacer una cama puede parecer una tarea simple, pero para un
niño el hacerlo por primera vez puede ser una tarea difícil,
y quizás lo mejor sea enseñarle la tarea. Los niños
a veces no saben como comenzar y es conveniente darles una ayuda
inicial. Inclusive con los jóvenes hay ciertas tareas que
para que las realicen apropiadamente hay que ayudarles a que las
aprendan. Relacionado con esto anterior se desprende la siguiente
regla.
6. Las reglas deben ser razonables y adecuadas a la edad del
niño o el jóven y a las condiciones
de vida que les rodeen.
Baste decir como ejemplo, que lo más seguro es que no
podamos enseñar a un niño de dos años a
lavarse las manos si no hay agua. A continuación se presentan
otras guías adicionales sobre el uso de las reglas para
una disciplina adecuada.
- Enseñar las reglas nuevas una por una. Es decir que
hay que poner una regla en marcha antes de comenzar con otra
nueva.
- Cuando no se cumpla a cabalidad una regla, haga que el niño
y/o el jóven la repita como parte de la corrección.
- En ocasiones basta con recordar la regla para detener la
conducta no deseada.
Ejemplo: Marcos comienza a jugar antes de hacer
su tarea escolar.
Madre: ¿Cuál es la regla Marcos?
Marcos: Terminar las tareas antes
de jugar.
Madre: Correcto.
Marcos comienza a hacer su tarea escolar y no es necesario
decir nada más.
- Cuando se pase por alto una regla, si es posible haga que
se ejecute la conducta correcta antes de que el niño
o el jóven se dedique a otra cosa. No se puede pedir
que se remedie el llegar tarde, el pegarle a alguién
y/o derramar un refresco sobre los muebles. Pero se puede
pedir que se levante y bote la basura, que dé las gracias
si se olvidó, que vuelva a entrar al salón de
clases en silencio, que se disculpe, etc.
- Use recordatorios para enseñar reglas y elimínelos
gradualmente.
Los recordatorios pueden consistir en notas, listas de
verificación, gráficas, signos, o palabras
pronunciadas antes de la tarea que se llevará a cabo.
Una lista de verificación podría ser como la
siguiente.
Lista de Verificación Sobre el Aseo del Cuarto:
- Poner sabanas limpias sobre la cama
- Poner fundas limpias a las almohadas
- Poner la ropa sucia dentro del cesto
- Poner la ropa limpia dentro de las gavetas
- Barrer el piso de la habitación
- Limpiar el gavetero
- Guardar los utensilios de limpieza
Cuando los recordatorios o las notas ya no se necesiten, porque
ya se han formado los hábitos apropiados, se pueden eliminar
poco a poco. Se puede dejar una nota que diga simplemente: "Asear
el Cuarto". Recuerde eliminar los recordatorios gradualmente, no
lo haga bruscamente.
Ignorar las protestas por las reglas:
Es importante no caer en discusiones acerca de lo justo de una
regla una vez se haya establecido.Tampoco es conveniente hacer excepciones
respecto del cumplimiento de las reglas. Hay que mantener la actitud:
"Las cosas deben ser así". También es importante permanecer
tranquilos y en control. Quizás pueda dedicarse a otra cosa
para no prestar atención a las protestas. Es casi seguro
que cuando se comienza a poner en ejecución una regla comenzarán
las protestas. Espérelas, pero piense que desaparecerán
si no las refuerza "prestándoles atención", "dándose
por vencido(a)", o "poniéndose a discutir la regla". Después
que ya hayan sido establecidas se puede dialogar respecto de lo
apropiado y conveniente de la regla (en algunas ocasiones podríamos
decidir probar y diálogar primero sobre lo justo de una regla
y ver entonces que sucede).
A continuación un resúmen de características
importantes de la disciplina positiva.
Una disciplina apropiada:
- ES CONSISTENTE Y HACE ESPECIFICAS LAS CONSECUENCIAS POR
VIOLAR LAS REGLAS EN FORMA CLARA
Por lo general una conducta resulta fortalecida cuando esperamos
que algo resulte como producto de ella, y sucede de esa manera.
Contrario a lo anterior, una conducta se debilita cuando esperamos
que algo suceda como producto de ella, y entonces no sucede. Esta
"ley" del comportamiento nos provee una herramienta poderosa y efectiva
para el manejo y disciplina. Otra forma de plantear lo anterior
es que al romper una regla, comunmente el niño o el jóven
esperan una respuesta de sus padres, maestros, tutores, encargados,
etc.
De esta manera los padres o maestros pueden fortalecer o debilitar
ciertas conductas controlando sus respuestas ante las actuaciones
de los niños o jóvenes. Inclusive pueden hacer mucho
más, por medio de comportarse consistentemente
en ciertas situaciones, de esa manera además ayudarán
a estabilizar una parte importante de la vida emocional de las personas
bajo su cargo.
Si los padres ignoran ciertas faltas y en otras ocasiones se van
al extremo de descargar su molestia, esto confundirá al niño
o jóven. Por ejemplo, si en algunas ocasiones los padres
o maestros aprueban o son indiferentes ante su conducta "rebelde"
mientras que otras veces es reprendido severamente, el niño
o el jóven puede no estar seguro si su actuación representa
o no un problema ya que el mensaje no es claro.
De la misma manera puede resultar desconcertante e inadecuado el
hecho de que cuando le toca a dos o más personas establecer
disciplina (los padres, por ejemplo) uno de ellos castigue y que
el otro ignore o inclusive estimule una conducta en particular.
Esta incoherencia lleva a enseñar que no se debe confiar
en los padres o personas envueltas ni en las reglas. Ser consistente
proporciona orden y seguridad en un mundo que a veces puede parecer
desorganizado y amenazante, sobre todo para el niño. Las
respuestas y reglas de una disciplina predecible ayuda además
a ahorrar energía gastada inutilmente en tratar de poner
a prueba la sinceridad del sistema disciplinario y las personas
que lo implementan.
Actuar consistentemente quiere decir que hay una predictabilidad
casí "absoluta" en la forma de actuar por parte de los padres
, maestros, o encargados. Para el niño esto significa "cada
vez que peleo con mi hermana me quedo sin ver la T.V.". Para el
jóven esto puede significar "cada vez que regreso tarde a
casa por la noche pierdo mi mesada semanal".
Para los padres, maestros, o encargados; la consistencia quiere
decir "cada vez que Manuel hable sin permiso en clase le diré
que tiene que quedarse en el salón 10 minutos de su tiempo
de recreo". "Insistiré semanalmente a Mayra en que limpie
su cuarto los sabados antes de salir con sus amistades". Para los
padres, maestros, o encargados, puede no ser nada fàcil el
actuar consistentemente; ello implíca un compromiso con el
niño o jóven y madurez respecto de las responsabilidades
de la educación. También requiere energía.
En el caso de los padres deben establecer las reglas conjuntamente
y deben ayudarse a ser consistentes (esto aún en el caso
de que los padres estén divorciados) en la disciplina tomando
en consideración la edad de sus hijos. Faltar "ocasionalmente"
en actuar consistentemente no significa un error catastrófico
pero cuando esto se pierde o no existe se debe intentar reestablecer
y buscar ayuda profesional del psicólogo si es necesario.
Otro beneficio del actuar consistentemente es que de esta manera
especificamos y hacemos valer que las consecuencias que hemos establecido
previamente serán el resultado de las actuaciones apropiadas
o inapropiadas de los niños o jóvenes a nuestro cargo.
Una disciplina apropiada:
Por lo general los niños y los jóvenes saben cuando
han pasado por alto una regla, y normalmente se sienten culpables.
También saben que es probable que sus padres o encargados
aplíquen una sanción o consecuencia por haber quebrantado
la regla y entonces además sentirán ansiedad respecto
del momento de la reprensión. La culpa y la ansiedad son
útiles cuando ayudan a cambiar el proceder inadecuado rápidamente.
De lo contrario no es necesario ni conveniente que la persona se
sienta grandemente abrumada por estas emociones ni por la preocupación
de las posibles consecuencias.
Por otro lado a veces el dejar transcurrir mucho tiempo desde que
se cometió la falla y el aplicar las consecuencias puede
dar lugar a un efecto inverso, es decir, ninguna preocupación
por el acto cometido ni por las sanciones que puedan sobrevenir.
Es lo más conveniente que una vez el padre, maestro(a),
o encargado se dé cuenta de una falta cometida, trate a la
brevedad de llevar a cabo el proceso correctivo. Los niños
y jóvenes deben aprender que las conductas inadecuadas tienen
consecuencias (entre más inadecuado el comportamiento más
cierto es este principio), por lo menos la consecuencia de la reprensión.
Es claro entonces, que el actuar erróneo y las consecuencias
disciplinarias deben ir muy unidos.
Las consecuencias disciplinarias también abarcan el buen
comportamiento y el recompensarlo cuando ocurre. Una disciplina
positiva establece consecuencias positivas por la conducta apropiada
y su aplicación debe ser lo más pronto posible después
de ocurrir el comportamiento deseable.
Una disciplina apropiada:
Las personas en general no se dejan impresionar por vanas amenazas
y/o por advertencias huecas; tampoco los niños y los jóvenes.
Por nuestro tono de voz e inflexiones, y las expresiones faciales,
saben si creemos de verdad lo que les acabamos de decir. Los niños
y jóvenes romperán con mayor frecuencia una regla
si la experiencia les ha enseñado que hay ambivalencia hacia
ella. En gran parte la efectividad de la disciplina viene determinada
por su certeza o seguridad de que será aplicada según
las normas establecidas, y no por razón de su severidad.
Esto es cercano al concepto de consistencia en aplicar las reglas
y sanciones.
Si el niño y el jóven saben que es lo más
seguro que sus padres, maestros, o encargados; creen de verdad lo
que dicen, podrán internalizar la voz y expresiones de estos
y comportarse apropiadamente aún cuando no se hallen presentes
para controlarle directamente.
Una disciplina apropiada:
Si bien es claro que la consecuencia o respuesta hacia una conducta
inadecuada puede ir desde una suave reprimenda hasta una sanción
más severa, el niño o el jóven deben comprender
que ha cometido un error y que las consecuencias son el resultado
de su actuación equivocada.
Claro, algunos asuntos y reglas son más importantes que
otros. Si un niño por accidente ensucia su ropa, y le reprendemos
severamente: "¡tonto! no sabes hacer nada bien...". El niño
se sentirá menospreciado injustamente. En este caso su valía
personal es más importante que una camisa sucia. Por el contrario,
si el niño está corriendo bicicleta y ha cruzado por
una calle de mucho tráfico de automóviles y casí
le atropella un camión, hasta su propio sentido de justicia
le hará reconocer que se tiene merecida la dura reprimenda
y otras sanciones que se le han aplicado, y verá esto como
algo justo.
Los niños y jóvenes sancionados injustamente no aprenden
nada de esto, excepto el focalizar en que se les trata de forma
injusta. Esto es contrario a la meta de la disciplina adecuada:
enseñar comportamientos apropiados.
Una disciplina apropiada:
- TIENE UNA INTENSIDAD APROPIADA
Muy relacionado con el aspecto de que la disciplina sea justa es
que también lo sea apropiada en su intensidad. La excesiva
intensidad o la baja intensidad de nuestras reacciones ante las
conductas inadecuadas de las personas a nuestro cargo pueden desacreditarnos
ante los ojos del niño o del jóven.
Hay ocasiones en que una reacción intensa pudiése
ser apropiada para enseñar de una vez y por todas una lección
para la cual puede no haber (o es deseable que no la haya) una segunda
oportunidad (por ejemplo, una situación peligrosa como cruzar
una transitada avenida sin haber tomado las debidas precauciones).
Fuera de estas situaciones, lo mejor el aprender a modular nuestras
reacciones para que sean apropiadas a la falta cometida.
A menudo las dificultades en la intensidad de la reacción
puede deberse a que no tenemos reglas y consecuencias claras, o
que no estamos conscientes del papel importante de reaccionar con
congruencia en intensidad respecto de los errores de los niños
o jóvenes.
Otro punto importante es adaptar la intensidad a la sensibilidad
de la persona. Hay quienes necesitan una reacción de mayor
intensidad y otras personas requieren una reacción menos
intensa para entender una lección disciplinaria.
Una disciplina apropiada:
Nadie necesita aprender lecciones a través de una disciplina
negativa. Si al disciplinar humillamos o censuramos más de
la cuenta, causaremos daño real a la persona. Si a un niño
o jóven le decimos cada vez que hace algo inadecuado que
no sirve y que es malo por esa razón, con el tiempo acabará
creyendo lo que le dicen. Aprenderá bien esa lección.
Su auto-concepto se derrumbará, y lo que hemos dicho constantemente
se convertirá en una profecía que llegará a
cumplirse, la persona acabará siendo y actuando en la forma
en que le hemos dicho que es. A la vez el padre, madre, o maestro(a)
se sentirá infelíz, frustrado e incompetente como
guía y educador.
La disciplina adecuada es positiva, y ofrece apoyo, alternativas,
soluciones, y la promesa de contar con ayuda siempre que sea necesaria.
No se busca menospreciar a la persona. Lo conveniente es tratar
de enseñar el buen comportamiento de manera que la relación
con el niño o jóven se mantenga y se fortalezca.
Una disciplina apropiada:
La disciplina para ser eficáz debe también ser relativamente
"fácil" de aplicar y debe poder aplicarse prácticamente
en cualquier lugar o situación. De no ser así será
ineficáz ya que no podrá usarse. La disciplina es
una tarea ardua inclusive para el mejor de los padres, maestros,
o encargados, y es conveniente por lo tanto que pueda ser aplicable
a casí cualquier situación.
Una disciplina apropiada:
Si pensamos que la disciplina significa enseñanza, entonces
este es el criterio fundamental para evaluar la disciplina adecuada,
es decir: ¿Consigue una estrategia o técnica disciplinaria
enseñar una conducta apropiada?
Desde este punto de vista, acorde a la visión del autor,
la disciplina adecuada no significa moralizar o avergonzar sobre
el comportamiento incorrecto, sino que por encima de esto quiere
decir cambio en el sentido objetivo de cambiar comportamientos.
Una disciplina apropiada:
Para disciplinar hay que ejercer autoridad, y el estilo de comunicación
y relación con que se implementa puede llevar a que se pierda
el control de la situación o a un control tan rígido
que igualmente resulte en una disciplina ineficáz y que deteriora
la relación con el niño o el jóven.
La asertividad según se ha mencionado anteriormente, es
un estilo de comunicación e interacción que permite
que nos sintamos cómodos al ejercer con firmeza, con honestidad,
y en forma directa los métodos disciplinarios y combinarlos
con las estrategias de la modificación conductual (cuyos
métodos se presentarán en un próximo artículo
según se mencionó antes). De manera que no tengamos
que humillar o dominar en una lucha de poder a la otra persona.
De esta forma las reglas disciplinarias y sus consecuencias positivas
y negativas son administradas a los propósitos de una disciplina
efectiva y adecuada con respeto de la persona, su medio ambiente,
y su etapa de desarrollo.
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