Muchos aspectos en la vida de
una persona se ven afectados como consecuencia de una enfermedad
y su tratamiento. Independientemente de las afecciones físicas
que puede conllevar la enfermedad y la terapéutica médica,
otras áreas relacionadas con la personalidad y estilo particular
de vida del paciente sufrirán alteraciones que, aunque en
diversos casos posiblemente podrían ser pasajeras, interferirán
en la calidad de vida de la persona. Por ejemplo, el área
de las relaciones con familiares y amistades, las relaciones y desempeño
profesional-laboral, el funcionamiento sexual, es por mucho donde
los cambios acontecidos a raíz de una enfermedad y su tratamiento
van a ser más marcados.
Enfrentarse al diagnóstico de una enfermedad, soportar el
tratamiento y permanecer en un estado de expectación para
muchas personas supone una incertidumbre respecto del futuro que
no solamente afecta emocionalmente al enfermo sino también
la totalidad del núcleo familiar y del círculo de
amistades que conjuntamente con el paciente sufrirá las consecuencias
de esas alteraciones y se verán afectados por entremezclas
de emociones que a veces son difíciles de manejar y controlar,
como por ejemplo: tristeza, soledad, ira, rabia, miedo, ansiedad,
depresión, desesperación, y desesperanza.
El paciente y su familia muchas veces se ven involucrados en una
serie de emociones y pensamientos que demoran el desarrollar las
conductas y actitudes adecuadas para enfrentar la enfermedad y promover
comportamientos que favorezcan la recuperación de la salud.
Las actitudes del paciente hacia su enfermedad muchas veces cambia
la pauta de los estilos de comunicación familiares, y las
actitudes de la familia como respuesta a la reacción del
paciente influirá, sin lugar a dudas, en el mantenimiento
de patrones de conductas que puedan ser favorables o perjudiciales
para su salud. Lo mismo ocurre en las relaciones con las amistades
y allegados.
A menudo el balance saludable es difícil de lograr sin la
ayuda y guía de un profesional que oriente sobre como los
aspectos psicológicos-emocionales, las expectativas, las
actitudes y el stress, se manifiestan en los problemas de salud
y como aprender a manejar apropiadamente estos factores que hoy
día sabemos por numerosas investigaciones se interrelacionan
con los aspectos médicos de diversas enfermedades y que ha
llevado al desarrollo de una forma de estudiar y tratar esos dilemas
llamada Medicina Conductual ("Behavioral Medicine"), y que es vital
que sean tratados en una visión de Recuperación Integral
de la Salud ("Total Wellness"). Por ejemplo, hay descubrimientos
recientes que relacionan la tensión a la que se enfrentan
las mujeres después de someterse a cirugía de cancer
del seno y un empeoramiento de su condición, los investigadores
descubrieron que la ansiedad emocional puede hacer disminuir las
defensas naturales del organismo contra la enfermedad; además
de tener que soportar la incomodidad causada por el estado emocional
que causa la ansiedad. En casos como estos la asesoría psicológica
es beneficiosa en ayudar a reducir la tensión que por lo
general va acompañada también de pensamientos perturbadores,
y de esta manera aliviar el estado emocional con un efecto benéfico
en el aspecto médico relacionado a la salud física
de la persona. Ese beneficio es probable se extienda a personas
con otros tipos de cancer.
Por otra parte, muchas personas que sufren de problemas médicos
que ocasionan dolor físico, tales como dolores de cabeza
o de espalda crónicos, migrañas, artritis, etc., desconocen
que además tienen problemas de stress como resultado de tener
que vivir con su dolor físico y los cambios de vida que generan
sus dificultades médicas en primer lugar. Las personas se
frustran, sienten coraje, se deprimen, se sienten desesperanzados
y solos, y se afecta su autoetima entre otras consecuencias emocionales
que traen su limitación física, el dolor, y los cambios
en las relaciones y armonía familiar, marital, los cambios
en el área laboral y la habilidad para realizar tareas, alteraciones
en las relaciones con amistades, y cambios o impedimentos para las
diversiones entre otras cosas.
En otras palabras, en el manejo efectivo de enfermedades que producen
dolor se hace sumamente necesario incluir el manejo psicológico-emocional
para lograr un tratamiento integral de estos problemas que brinden
un mayor bienestar al paciente. El paciente necesita aprender conocimientos
y destrezas que le ayuden a manejar sus emociones, sus actitudes
y su forma de pensar acerca de su dolor, y también como manejar
los cambios que impone su condición de salud en todos los
aspectos expuestos. Después de todo, el tener que lidiar
con la experiencia del dolor drena nuestras energías tanto
como lo hace un trabajo demandante o una situación familiar
o personal que sea muy conflictiva o problemática.
Algunas circunstancias en que necesitamos orientación y tratamiento
psicológico usualmente son:
Manejo
del stress
Manejo
del coraje y la frustración
Manejo
de la depresión
Manejo
de la autoestima
Manejo
de la comunicación en la familia
Manejo
de la comunicación en la relación con la pareja
Aceptación
de las limitaciones y cómo desarrollar alternativas a dichas
limitaciones
Manejo
de las sensaciones e interpretaciones acerca del dolor
Manejo
de formas inadecuadas de pensar
Manejo
de la verguenza por la enfermedad o sus limitaciones
Manejo
de la ansiedad y/o el temor a los procedimientos médicos
Manejo
de imágenes, visualización positiva y auto-hipnósis
Manejo
de sentimientos de culpa
Otra
variedad de circunstancias
Algunas problemáticas médicas y/o áreas de
salud con componentes emocionales claros que necesitan ser tratados
para una mejoría integral del paciente, y en las cuales la
intervención a traves de procedimientos psicológicos
por un profesional de la Psicología Clínica con preparación
y experiencia en el área de la Modificación Conductual,
la Modificación Conductual-Cognoscitiva y la Medicina Conductual
será de gran ayuda son:
Dolores
de cuello
Dolores
de espalda
Dolores
de cabeza crónicos/migraña
Neuralgias
Diabétes
Hipertensión
Cancer
Artritis
Enfrentar
procedimientos médicos dolorosos
Cambios
de hábitos nutricionales
Integración
de rutina de ejercicios
Problemas
médicos con componentes de stress
Diversas
problemáticas médicas que tienen componentes de
dolor físico
Modificación
conductual para el manejo del nivel de colesterol
Diversos
tipos adicionales de problemáticas
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